El algodón turco proviene de la región del Egeo, donde el clima y el suelo producen fibras de mayor longitud que el algodón convencional. Fibras más largas significa:
- Mayor suavidad desde el primer uso — no hay período de "ablandamiento"
- Menos pelusa con el paso del tiempo
- Mayor durabilidad — la textura se mantiene después de muchos lavados
Es una diferencia que no ves en la etiqueta, pero que sientes inmediatamente al tacto.